jueves, 12 de julio de 2012

Refranes y dicharachos


Dicen que los refranes son muestras de la sabiduría popular. Algún descreído opinó: “El refranero es un embustero”.
Vayan, sin embargo, unos pocos proverbios entremezclados con dicharachos de cosecha propia:

* ¡Aquí estoy, revolviendo el caldero!
* Yo voy a todas partes en el coche de San Fernando, unas veces a pie y otras andando.
* Oveja que bala pierde bocado.
* La gente de Malpartida, poca y mal avenida.
* Eres guapa y eres rica. ¿Qué más quieres, Federica?
* Yo siempre daba de chico los vales de teatro debajo de un cartel que decía: No se dan vales de teatro.
* No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
* Siempre caviar, cansa.
* Quien de dos relojes se sirve, nunca sabe en qué hora vive.
* Yo siempre pongo de noche en la mesita de luz, un vaso lleno de agua por si tengo sed y otro vacío por si no tengo sed.

© José Luis Alvarez Fermosel

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