jueves, 28 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
Los espías y contraespías del Papa
El texto que sigue, copiado al pie de la letra, corresponde a la contraportada del libro Los espías del Papa, de Eric Frattini, editado por Espasa Calpe, de 320 páginas.
Como creo que los comentarios sobran, me dejaré sólo uno muy breve sobre el autor y en cuanto al libro me limitaré a la transcripción de la contratapa.
Contraportada
Durante los últimos 442 años de nuestra historia, desde el pontificado del papa Pío V al papa Benedicto XVI, los agentes del servicio de inteligencia del Estado Vaticano, conocido en su origen como «La Santa Alianza» y actualmente como «La Entidad», han defendido los intereses económicos, políticos y religiosos del país más pequeño y también uno de los más poderosos del mundo. Para ello asesinaron, conspiraron, envenenaron, robaron, difamaron o mintieron en el nombre de Dios, y por orden suprema del Sumo Pontífice de Roma. Este libro relata las biografías de veintiún espías de Dios, con cuyos actos «por la cruz y por la espada», llegaron incluso a cambiar el curso de la Historia. Estos agentes del Papa han tenido como enemigos a la protestante Isabel de Inglaterra, al cardenal Richelieu, al rey Luis XIV de Francia, a la Revolución francesa, al emperador Napoleón, a las tropas de Garibaldi, a los modernistas, a la Revolución rusa, al comunismo, al nazismo o al terrorismo internacional. Todos los personajes y hechos que se relatan en este libro son reales...
«Vuestra conducta entre los paganos tiene que ser irreprensible para que, cuando os calumnien como malhechores con vuestras buenas obras cerréis la boca a la ignorancia de los necios».
1 San Pedro 2,15.
¿Quién es Eric Frattini?
Eric Frattini es un “debunker”, o desmitificador -¡cuánto se necesitan…!-. Y, por tanto, un investigador.
Buceador de largo aliento en los procelosos mares de los servicios secretos de varios países del mundo, Frattini no podía dejar de poner sobre la mesa a La Entidad, como se conoce en el lenguaje de los servicios a la Santa Alianza, la central de inteligencia del Vaticano: un pequeño país inquietante, uno de los más poderosos del mundo, si no el que más, en el que se entrecruzan intrigas y conspiraciones a cual más oscura e intimidatoria y sordas luchas por el poder.
Eric Frattini fue corresponsal en Oriente Medio y residió en Beirut (Líbano), Nicosia (Chipre) y Jerusalén (Israel).
Es autor de casi una veintena de libros, entre los que se encuentran Osama bin Laden, la espada de Alá (2001); Mafia SA. 100 años de Cosa Nostra (2002); Secretos Vaticanos (2003); La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano (2004); ONU, historia de la corrupción (2005); La Conjura. Matar a Lorenzo de Medici (2006) o la tetralogía sobre la historia de los más famosos servicios de espionaje (CIA, KGB, Mossad y MI6).
Sus obras han sido publicadas en diferentes países: Francia, Portugal, Italia, Bulgaria, Rumania, Brasil, Polonia, Irlanda, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia y Gran Bretaña.
El autor ejerce como analista en «Diario de la Noche» de Telemadrid y colabora asiduamente en el programa «Cuarto Milenio», dirigido por Iker Jiménez, también en la capital de España.
El pasado año publicó El Quinto Mandamiento, su primera novela.© Por la transcripción: J. L. A. F.
Audio relacionado:
Servicio Secreto Vaticano Espionaje
lunes, 25 de julio de 2011
Noruega en la encrucijada
Nada se sabe aún acerca de la verdadera naturaleza, y los antecedentes, del doble atentado que perpetró el viernes, 22 de julio, en Oslo y una isla cercana, una especie de cruzado antiislámico: Anders Behring Breivik, noruego, de 32 años, que dejó 93 muertos y casi la misma cantidad de heridos, algunos de extrema gravedad, según el último recuento oficial. Pero la policía está manejando ya otras cifras.
Breivik, que ya ha confesado sus crímenes, hizo estallar un coche bomba frente a la sede gubernamental, en pleno centro de Oslo (600000 habitantes), que provocó siete víctimas fatales y destrozos en 150 metros a la redonda.
Dos horas después se desplazó a la isla de Utoya, a unos 40 kilómetros de la capital noruega, disfrazado de policía, y mató por lo menos a 86 personas a tiros, aunque en las últimas horas se habla de 68. El asesino utilizó un fusil de asalto M16 cargado con balas explosivas y una pistola semiautomática Glock del 9 largo.
La mayoría de las víctimas son adolescentes y jóvenes pertenecientes al Partido Laborista de Noruega –próximo a la socialdemocracia- que estaban reunidos en un campamento de verano.
A partir de entonces, y como es de rigor, se suceden las clásicas “informaciones confusas y contradictorias”.
La policía tardó más de hora y media en llegar al lugar de la matanza. Según algunos dichos, le llevó veinte minutos detener y reducir al agresor. Según otros, éste se entregó inmediatamente a las fuerzas del orden.
La policía se debate entre la postración y la estolidez. Quizá fuera conveniente que algún organismo de seguridad internacional especializado en antiterrorismo le diera una mano.
Interrogantes y contradicciones
Las fuerzas de seguridad y el minúsculo servicio de inteligencia de Noruega, el PST, están recibiendo acerbas críticas, toda vez que lo que ya se considera como el hecho más violento desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue anunciado en un manifiesto de 1500 páginas, escrito en inglés, con una cruz de los Templarios en la primera página y posteado en Internet por el asesino unas horas antes de empezar sus ataques.
Con anterioridad había subido un extenso vídeo en You Tube en el que expresaba una salvaje hostilidad contra el Islam, el marxismo y el multiculturalismo.
Nadie leyó el manifiesto, nadie vio el vídeo, nadie se enteró de nada. El periódico noruego VG reveló el 24 de julio en su edición digital que la declaración de Breivik está copiada en su mayor parte de un texto del terrorista estadounidense Ted Kacynski, conocido como el Unabomber, que entre 1978 y 1995 mató a tres personas enviando 16 paquetes-bomba a universidades, líneas aéreas y otras oficinas públicas y privadas de California, Utah y Michigan.
No era una amenaza seria…
El Partido del Progreso representa la extrema derecha noruega, que en las elecciones de 2009 obtuvo casi el 23 por ciento de los votos. Se trata de una fuerza política antimusulmana y xenófoba, la segunda del país. Anders Behring Breivik fue durante dos años responsable del movimiento juvenil de ese partido en Oslo.
Según la prensa noruega, el terrorista se declaraba “nacionalista” en la web Document.no, caracterizada por su postura crítica al Islam. ¿Por qué entonces no atacó a la comunidad musulmana?
En su manifiesto, Breivik sostiene que “una invasión musulmana abre restaurantes como cabezas de puente para islamizar Europa”. Pero él acudía regularmente al Milano de Rena –cerca de Oslo-, donde comía pasta servida por los musulmanes Ali Aykut y Bilal Guclu, nacidos en la ciudad turca de Konya.
Ambos declararon a medios informativos que el asesino de Oslo y Utoya los trataba con gran cortesía y se mostraba muy amistoso con ellos, más que casi todos sus otros clientes noruegos.
El taxista Arild Tangen de Rena, que solía llevar a Breivik al restaurante de los turcos, habló acerca de la vestimenta elegante que lucía el terrorista y su exquisitas maneras. Tangen, a quien se describe como un hombre alto, rubio, de unos 40 años, mostró su asombro por el hecho de que Breivik matara a jóvenes compatriotas, siendo rabiosamente antiislámico.
La directora del servicio secreto noruego, Janne Kristiansen, minusvaloró la reiterada provocación de la extrema derecha. Según el último parte de evaluación de amenaza elaborado por el PST, la ultraderecha “no es una amenaza seria”.
La titular del PST había desestimado en marzo pasado, por considerarlo “un hecho anodino”, una lista de una empresa polaca con nombres de personas sobre las que indagar, entre las que se encontraba Breivik, que compraron productos químicos… “non sanctos”, según parece.
Pudo saberse que el criminal adquirió también, para una granja de su propiedad, grandes cantidades de fertilizantes que contienen nitrato de amonio, apto para confeccionar explosivos.
La falta de anticipación constituye el talón de Aquiles de todos los servicios secretos del mundo.
Pésame a Noruega
Es posible que cuando se profundice la investigación se descubra quién está detrás de esta doble matanza que ha horrorizado al mundo. Su autor ha dicho en las últimas horas -revelaron las autoridades-, que contó con el apoyo de dos celúlas, como era de esperar.
El solo, sin formación de comando –al menos no se ha informado que la tuviera- no parece haber sido capaz de organizar y perpetrar tamaña monstruosidad con tanta precisión.
Falta saber a quién responden esas células, falta saber muchas cosas. Falta localizar y detener a los cómplices del cristiano ultramontano, probablemente neonazi, que ha sumido a Noruega en el desconcierto, la consternación y el dolor.
Expresamos nuestro sentido y sincero pésame a uno de los países más cultos, más amables y más acogedores del mundo, en el que pasamos horas felices en nuestros tiempos de viajeros ávidos e impenitentes por una Europa en la que todo estaba cerca y a mano.
Y lo fundamental: todo era grato, colorido y simpático. Y uno aprendía de sus universidades, sus museos, sus bibliotecas, sus teatros, su gente…
Y reinaba la paz.
© José Luis Alvarez Fermosel
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sábado, 23 de julio de 2011
viernes, 22 de julio de 2011
La potomanía, un mal de nuestro tiempo
Me permito disentir con el señor Gabrimar Lascurain, que dice que hay que beber dos litros y medio de agua por día, sin contar los otros líquidos que se ingieren, como leche, jugos de frutas, licuados, café, té, cerveza, vino, salsas, gaseosas…
Lo normal es beber un litro y cuarto o un litro medio como máximo, no más; y esto no lo digo yo, lo dicen médicos eficientes y serios.
Sí estoy de total acuerdo con el señor Lascaurain, que me parece eficiente y serio, en el resto de lo que dice en un trabajo en el que explica lo que es la potomanía: uno de los males de este tiempo de adicciones consistente en trasegar cuanta más agua se pueda, o al menos entre cinco y siete litros.
Desde que se puso de moda beber los famosos ocho vasos por día y la gente iba a todas partes con su botella de agua mineral, se enfermaron muchas personas, algunas gravemente.
La moda, el marketing, el efecto dominó, el boca a oreja… ¡cuántos males acarrean!
© J. L. A. F.
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Potomanía
Potomanía
Del autor:
El mito de los dos litros
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jueves, 21 de julio de 2011
Edades
Suele proclamarse que se tiene la edad que se representa. De ciertas personas se dice que no tienen edad porque siempre están lo mismo, afortunadas mortales.
Los chinos aseguran que la mejor edad es la del té, es decir, la comprendida entre los 35 y los 55 años. A los chinos –y a otros orientales- no se les nota la edad. Pueden tener 25 ó 65 años y lucen igual.
También se ha dicho que hoy en día no hay jóvenes ni viejos, sino gente madura. Digamos que sí.
¿Tenemos la edad que queremos? Con los nuevos descubrimientos de la ciencia y la técnica y los aportes de la psicología -¡ah, la psicología, ah, los psicólogos…!- las imágenes de nuestra vida pueden ordenarse de tal modo que no nos presionen para mirar hacia el futuro con temor y nos sintamos libres de avanzar y ensayar nuevos papeles, lo que entraña el grave riesgo de hacer el ridículo, lugar del cual no se regresa, como es público y notorio.
Los psicólogos -¡ah, los psicólogos!- dicen que las imágenes mentales influyen en la biología, que al estar organizada con criterios de juventud permanente, genera una vida sana, plena y feliz hasta alta edades.
¡Sólo falta que nos atrevamos a creer en esa posibilidad y nos lancemos alegremente a proceder en esa línea, generando expectativas hasta la cuarta, la quinta, y la sexta edad!
Hay algo, hay muchas cosas imposibles de evitar, por más que nuestro juicio madure. Ya lo dijo Macaulay: “No podemos disfrutar al mismo tiempo de las flores de la primavera de la vida y de los frutos del otoño, de los placeres de la investigación rigurosa y de los del error agradable”.
Es imposible estar presente al mismo tiempo en las candilejas y entre bastidores.
© José Luis Alvarez Fermosel
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miércoles, 20 de julio de 2011
Argentina, exportadora de amistad
Gentes tan amigables, y tan aficionadas a festejar como los argentinos instituyeron el Día del Amigo, que se celebra todos los años el 20 de julio.
Hay tantos días de tantas gentes y tantos profesionales, madre, padre, hermano, abuelo, tío, médico, abogado, arquitecto…, que no viene mal que los amigos tengan también una fecha para celebrar su amistad, reuniéndose y atizándose un champañazo, por ejemplo, o lo más común –pues falta tiempo-, para saludarse en alguna de las redes sociales actuales y vigentes.
La iniciativa, muy simpática, por cierto, se extendió a otros países, quedando así Argentina como exportadora de amistad, por buscarle un poco la vuelta a la idea. Hay antecedentes, empero, como explica la Web 26noticias.com en un trabajo publicado hoy. No en todos los países se celebra el Día del Amigo en la misma fecha.
Aprovecho yo este blog para felicitar a todos mis amigos –ellos saben quienes son-, deseándoles larga vida, prosperidad y, por encima de todo, alegría, que me parece lo mejor, pues hay una gran carencia de ella, así como de simpatía, buenos modales y sentido del humor, virtudes muy poco comunes hoy y que mis amigos, afortunadamente para mí, poseen en grado sumo.
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