sábado, 16 de marzo de 2013

Los Idus de marzo



¡Cuidado con los Idus de marzo, por Júpiter!
Julio César murió durante los Idus cosido a puñaladas al pie de la estatua de Pompeyo, levantada en el Senado romano.
Había llegado, de triunfo en triunfo, a hacerse amo y señor del mundo mediterráneo.  No podía perdonársele tal cosa, así que después de una vida fecunda y brillante -que incluyó el periodismo: los Comentarios a la Guerra de las Galias, escritos en un latín claro y purísimo, constituyen la primera gran nota de la historia-, fue víctima de una conspiración inicua encabezada por Tulio Címber y Casca, en la que participó Bruto, ahijado de César. Sabida es la frase de César, dirigida a Bruto, “Tu quoque, fili?”, y la respuesta del desnaturalizado: “Sic semper, tyrannis”.
En el calendario romano, los Idus caían en el 15 del mes Martius (marzo), que correspondería al 14 de marzo actual. ¿Qué eran los Idus? Los días 15 de marzo, mayo, julio y octubre y el 13 del resto de los meses. Esos eran días de buenos augurios, en los que nada de malo podía ocurrir. No así en otros.
Julio César fue asesinado en un día maléfico de los Idus de marzo del año 44 antes de Cristo. Según el escritor griego Plutarco –autor del libro Vidas paralelas, tan citado por políticos desde tiempo inmemorial-, César había sido advertido del peligro, pero hizo oídos sordos a la admonición.
El día de su muerte, cuando se encaminaba al Senado, llamó a un vidente que le había avisado del grave peligro que le amenazaba y le dijo, riéndose:
- Ya llegaron los Idus de marzo.
- Sí, pero todavía no se fueron,- le respondió el vidente.
Aunque el calendario romano fue reemplazado por el moderno alrededor del siglo III, la mención a los Idus de marzo siguió haciéndose coloquialmente durante los siglos siguientes, implicita la referencia a la muerte de César. William Shakespeare, en su obra Julio César, editada en 1599, clamaba: ¡Guárdate de los Idus de Marzo!

© José Luis Alvarez Fermosel

No hay comentarios: