martes, 25 de noviembre de 2008

Variaciones sobre un mismo tema

He oído decir últimamente ”porcionado” por fraccionado o dividido en porciones, “tunear” por tonificar, “ondero” por alguien que está “de onda”, “le propiciaron” por le propinaron…
- Oiga, ¿pero dónde se mete usted?; ¿con quién anda, para oir esas cosas?
- No crea que voy a ningún sitio en especial. Voy al Malba, de cuando en cuando; almuerzo alguna vez en uno u otro restaurante de Puerto Madero, o de Palermo Soho; veo la televisión, escucho a los políticos…
- ¿Y en esos lugares oye usted esas cosas?
- En esos y en otros de más alto alto nivel.
- Pero, ¿estamos rodeados de ignorantes?
- No, estamos rodeados de esnobs, que es peor.
- ¿Y los esnobs hablan así, dicen esas cosas?
- Sí, y otras más… “bizarras”, porque hay que inventarse cosas, crear expresiones, palabras, modas y costumbres que sean “trendy” para que nosotros podamos ser “cool”. A una persona de escasa instrucción no se le ocurriría nunca decir “tunear” por tonificar. Tal vez pronuncie mal algunas palabras, pero no juega con ellas, ni las retuerce para que le digan cuán de onda es, o está.
- Entonces…
- Hay una obsesión enfermiza y enfermante por estar a la moda, a la que publicita el “marketing”. Hay que hacer algo nuevo y diferente, ya lo dije. Hay que ser individualista. Ir por la vida de culto, de informado. Crear una jerga que revele que somos selectas minorías, que la nuestra no es una “cultura de masas”, sino una “cultura elevada”, que hablamos inglés –más o menos “broken”-, que tenemos acceso a altos niveles de refinamiento…
- ¡Pare usted, hombre de Dios, pare usted, que me va a volver loco!
- No tengo más remedio que seguir. Alguien tiene que contar esto, para que la gente se entere. Como bien dijo Jaime Rest, la simulada y espuria seriedad sólo sirve para confundir a la gente, ya sea porque se le dé una noción falsa de su saber o porque se le proporcione una visión distorsionada del conocimiento y la cultura.
- Así que…
- Hay mucha superchería, mucha delicuescencia, mucha cursilería: un “ersatz” cultural llamado a satisfacer un nocivo esnobismo que seduce cada día más.
- ¿Pero qué es en realidad el esnobismo, qué es un esnob?
- Virginia Woolf dijo en “Momentos de vida”: “La esencia del esnobismo estriba en el deseo de impresionar a la gente. El esnob es un ser aturdido y de escasa capacidad mental, tan poco contento de sí mismo que, a fin de consolidar su personalidad, no hace más que pasar un título o algo que suponga un honor por la cara del prójimo a fin de que el prójimo le crea y ayude al esnob a creer lo que realmente no cree –que él o ella es, de una manera u otra, persona importante-”.
- ¡Válgame Dios!
- Sí, así están las cosas, qué le vamos a hacer.



© José Luis Alvarez Fermosel

2 comentarios:

Susan.B dijo...

Caballero , hoy he comprendido lo que es un esnob.
Veamos: sería un tío arrogante pero sin motivos para serlo. Esto le produciría un complejo de inferioridad penoso y a fin de ocultarlo , el esnob se galardona a si mismo con falsos títulos , honores y un "lenguaje especial" para impresionar a su entorno y brindarse un sentido de pertenencia ....a?.....una elite inexistente?......
Creo que los" esnobs" deben estar más confundidos que Adán en el Día de la Madre.
Brillant!, as usual.Susan4

Anónimo dijo...

¡Tal cual, Susan! Cariños. Gracias por escribir.