lunes, 14 de enero de 2013

Diez segundos


“Las cosas importantes pasan en diez segundos“.
Esto dijo el cantante y compositor español Alejandro Sanz en una entrevista que le hizo, algún tiempo atrás, Emilse Pizarro en la revista de los domingos del diario La Nación de Buenos Aires.
Al final de la entrevista hay una compilación –me parece que hecha por Daniel Balmaceda- de una infinidad de cosas, en varios órdenes, que pueden hacerse en diez segundos.
Si uno se pone a pensar, mientras mira el segundero de su reloj, puede llegar a imaginarse mucho de todo lo que puede hacerse en tan exigua cantidad de tiempo.
El tiempo es más elástico de lo que parece.
Por eso bastan diez segundos para encontrar dinero en el bolsillo, decir que sí, que uno quiere casarse, poner un coche en marcha, que el cajero automático te trague la tarjeta y pasar del chiste a la risa.
En diez segundos fue guillotinada María Antonieta y en el mismo tiempo se consumaron los asesinatos de Mahatma Gandhi, John F. Kennedy y su hermano Robert.

El duelo en el Corral Ok duró menos de treinta segundos

Entre las muertes trágicas y rápidas que hicieron historia se destacan las de Frank y Tom McLowery y Bill Clinton, abatidos por Wyatt Earp, sus hermanos Virgil y Morgan y John “Doc” Holliday en un duelo a revólver disputado cerca del Corral Ok, en la calle Freemont de la sepulcral ciudad de Tombstone (1), Arizona, Estados Unidos, el 26 de octubre de 1881.
El enfrentamiento comenzó poco después de las dos de la tarde y duró apenas 30 segundos. durante los cuales se dispararon 34 tiros de revólver y escopeta, datos que se deben al diario “El Epitafio” –editado entonces por John R. Clum-, cuyos reporteros  contemplaron la sarracina desde las ventanas de la sala de redacción, enfrente del Corral OK.    
Los Earp y Doc Holliday –todos menos Wyatt resultaron heridos, aunque no de gravedad- fueron sometidos a un juicio que se celebró el primero de noviembre de 1891. El magistrado Wells Spicer los declaró inocentes de culpa y cargo.
El duelo en el Corral Ok fue uno de los episodios más resonantes de la historia del Oeste americano. Innumerable películas y relatos lo inmortalizaron. Entre los últimos, una novela experimental del escritor español Camilo José Cela –premio Nobel de literatura 1989-, titulada “Cristo versus Arizona”
  
(1) Piedra de tumba, losa, lápida.

© José Luis Alvarez Fermosel

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