viernes, 26 de marzo de 2010

Abogado a tus zapatos

Si al abogado se le manda a sus zapatos, al zapatero habría que mandarle a sus alegatos. Pero si bien lo de un letrado son sus textos jurídicos y sus códigos –el Civil, el Penal y otros-, también lo suyo pueden ser los zapatos, es decir meterse a zapatero…, mientra éste contempla la posibilidad de cambiar la lezna por el Derecho Mercantil, que no creo que exista ya como asignatura, o acaso se llame de otra manera -ha pasado mucho tiempo desde que yo estudiaba Derecho-.
Antes de que toda esto se complique más, apresurémonos a decir que el abogado es zapatero y el zapatero no sabemos si será algo más, ¿por qué no abogado?
El abogado-zapatero es Norman Vilalta, un argentino de Puerto Madryn de 38 años, afincado en Barcelona, que hace zapatos a medida y vende cada par a un precio superior al de un sueldo medio en España.
Es un personaje simpático y divertido, además, con ideas muy acertadas, por ejemplo, acerca de la diferencia que existe entre la belleza y la hermosura.
Emilse Pizarro lo entrevistó “in extenso” para el diario La Nación de Buenos Aires.


J. L. A. F.

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